UNA COSA ES PROTESTAR Y OTRA MUY DIFERENTE ES COMETER ACTOS DE VANDALISMO
Llama poderosamente la atención el comentario del exdiputado de la República Ariel Robles, en relación con las declaraciones del ministro de Seguridad Pública sobre las posibles detenciones de personas que participen en manifestaciones y que incurran en actos de vandalismo.
Y aquí es donde debemos hacer una aclaración importante: una cosa es ejercer el derecho constitucional a la protesta y otra muy diferente es aprovechar una manifestación para cometer actos de destrucción, violencia o deterioro de los bienes públicos y del patrimonio nacional.
Por lo que se ha expuesto en el comunicado oficial del Ministerio de Seguridad Pública y en el video difundido por el propio ministro, el mensaje es claro: se procederá contra aquellas personas que sean encontradas utilizando pasamontañas en circunstancias relacionadas con actos ilícitos, destruyendo, rayando o deteriorando bienes públicos y patrimonio nacional costarricense.
En ningún momento debe confundirse la aplicación de la ley frente a conductas vandálicas con una prohibición del derecho a manifestarse pacíficamente.
Entonces, señor Ariel Robles, cabe preguntarse: ¿observó usted el video completo del ministro? ¿Leyó el comunicado oficial del Ministerio de Seguridad Pública? ¿Se tomó el tiempo de investigar el contexto de esas declaraciones antes de emitir un comentario público?
Porque cuando una figura política se pronuncia sobre asuntos de interés nacional, tiene una responsabilidad con la ciudadanía. No se puede tomar una declaración fuera de contexto, presentar una interpretación incompleta y generar la percepción de que el Gobierno pretende detener a cualquier persona por el simple hecho de salir a protestar.
Eso no es responsable.
Los estudiantes tienen derecho a manifestarse. Los ciudadanos tienen derecho a expresar su inconformidad y a cuestionar las decisiones del Gobierno. Esos derechos deben respetarse y protegerse. Pero también debemos entender que ninguna manifestación puede convertirse en una excusa para destruir infraestructura, rayar edificios, deteriorar monumentos o atentar contra el patrimonio que pertenece a todos los costarricenses.
La libertad de expresión no significa libertad para destruir. El derecho a protestar no otorga inmunidad para cometer delitos.
Y aquí es donde debemos pedir mayor responsabilidad a quienes tienen o han tenido representación política. Costa Rica necesita debate, argumentos, información y análisis, no declaraciones que puedan alimentar la confrontación social a partir de interpretaciones incompletas.
Señor Ariel Robles, se puede estar de acuerdo o en desacuerdo con el ministro de Seguridad Pública, se puede cuestionar al Gobierno y se puede criticar cualquier actuación institucional. Eso forma parte de la democracia. Pero lo que no podemos hacer es confundir deliberadamente, o por falta de investigación, el derecho a manifestarse con la comisión de actos vandálicos.
Defender la democracia también significa defender el derecho a protestar, pero igualmente significa defender la propiedad pública, el patrimonio nacional y el respeto a la ley.
Porque una cosa es levantar la voz para exigir derechos y otra muy distinta es utilizar una protesta para destruir lo que nos pertenece a todos.
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