¿Y DÓNDE ESTABA EL FISCAL GENERAL?
La diputada Claudia Dobles se pregunta qué hacía Guobin Tam Zhang, hoy detenido con fines de extradición a Estados Unidos, en actividades relacionadas con el entorno político de la presidenta Laura Fernández.
Es una pregunta válida. Pero hay otra pregunta que también debería hacerse.
¿Dónde estaba el fiscal general de la República, Carlo Díaz?
Porque doña Laura Fernández es la presidenta de la República. No es fiscal, no es investigadora judicial y no dirige las investigaciones del Ministerio Público. La propia Fiscalía confirmó que el caso de Tam Zhang era producto de un trabajo articulado con la DEA, la Fuerza Pública, la PCD y otras autoridades.
Entonces, si hoy se pregunta qué hacía esa persona cerca de actividades políticas, también sería razonable preguntar qué información tenían las autoridades investigativas, desde cuándo la tenían y qué mecanismos de alerta existían.
Y aquí aparece un antecedente que merece ser recordado.
Durante administraciones anteriores también hubo personas posteriormente cuestionadas o investigadas que ocuparon posiciones dentro del aparato estatal. El caso de Celso Gamboa, por ejemplo, plantea una pregunta similar: ¿qué sabían las autoridades en el momento en que esas personas eran incorporadas a determinados espacios y qué podían razonablemente saber?
Eso no significa afirmar que Laura Fernández conociera las actividades ilícitas que hoy se le atribuyen a Tam Zhang. Tampoco significa responsabilizar a una presidenta por una investigación que corresponde a las autoridades judiciales.
Pero tampoco podemos aceptar que toda la responsabilidad de explicar lo ocurrido recaiga automáticamente sobre la Presidencia.
Si la DEA investigaba, si existía una investigación en Costa Rica y si el Ministerio Público conocía el caso, entonces también hay preguntas que deben responder las autoridades judiciales y de investigación.
Y una de ellas es muy sencilla:
¿Qué sabía el Estado costarricense sobre Guobin Tam Zhang, desde cuándo lo sabía y por qué esa información no impidió que llegara a determinados espacios políticos?
Preguntar eso no es defender a nadie.
Es pedir explicaciones.
Porque en una democracia, cada Poder debe responder por las competencias que constitucional y legalmente le corresponden.